
Mallorca contra FC Barcelona (1-1)
Crónicas y comentarios de cada partido del FC Barcelona por una chica que vive al otro lado del charco

Se debía ganar y se pudo ganar, pero no fue así. El choque contra el Atlético ha sido de todo menos favorable para el Barça. Luego de la remontada rojiblanca los blaugrana quedan tocados y los blancos salen fortalecidos. Parece increíble pero la ventaja ahora es de sólo 4 puntos. Debo decir muy a mi pesar que todavía hay Liga.
Sí, empatamos y... ¡menos mal! La primera parte del encuentro de ida de los octavos de final de Champions League entre el Olympique Lyonnais y el FC Barcelona, tuvo un claro dominador y ése fue el equipo francés. Los culés estaban totalmente desorientados, aturdidos en el terreno de juego. Tenían el control de la pelota pero no sabían qué hacer con ella. Debemos reconocerlo el bache es una realidad. Oremos porque pase pronto y vuelva el buen fútbol que es lo único que garantiza, casi siempre, la victoria.
Hace casi un año viví uno de los momentos más amargos que he tenido como barcelonista. El partido que protagonizaban el Betis y el Barça en el estadio Ruiz de Lopera en el mes de marzo de 2008, me dejó un amargo sabor de boca. El equipo perdía de manera sorprendente, luego de tener un partido controlado. Pareció como si los jugadores los hubiesen cambiado en el entretiempo y los que salieron en la segunda parte eran unos amateurs. Aquel episodio fue el comienzo del fin. La prueba fehaciente de que los dirigidos por Rijkaard tiraban por la borda la temporada. Un momento en que nos dimos cuenta que el problema no era falta de talento, ni mucho menos, sino una pérdida de motivación y concentración.
Sigue el Barça con su ritmo imparable. Tal vez en el primero de los dos partidos de esta semana contra el Mallorca por Copa del Rey no se vio el mejor juego que puede desplegar este equipo, pero hoy ha vuelto a las andadas y aunque se tardó 23 minutos en anotarle el primer gol al Sporting de Gijón, apenas se inició el encuentro se supo que la victoria sería culé.


Racing de Santander contra FC Barcelona (1-2)
Luego del partido de Copa contra el Espanyol tenía el presentimiento de que el próximo encuentro liguero no iba a ser fácil. El Racing, un equipo por el que siempre he sentido simpatía, tenía una importante racha de victorias antes de enfrentar al todopoderoso Barcelona y siendo sinceros el partido copero no había sido un cuento de hadas. Es evidente que los chicos de Pep están acusando cansancio.
Entonces apenas empieza el partido veo que falta Messi en la alineación titular. No soy de las que afirma fervorosamente que el equipo es Messidependiente, pero sin él en el once inicial siento una pequeña incertidumbre.
Pasaron los minutos vimos, por primera vez en esta temporada, un Barça que no llegaba a la portería contraria, ni de cerca y mucho menos de lejos. Alguien tiene que decirle a los jugadores que de media distancia también se marcan goles... Pero bueno confiaba en que los Xavi, Iniesta, Eto'o, Alves, Henry y compañía encontraran la oportunidad de romper la defensa cántabra y se consiguiera el gol o los goles de la ventaja. Sin embargo, lo que se vio a continuación fue un juego con muchas interferencias, roces y golpes varios de ambos equipos. El fútbol brillaba por su ausencia y mi incomodidad por ver a Leo en el banquillo se acrecentaba.
Ya en la segunda parte, más de lo mismo. De fútbol nada y tampoco el dichoso gol 5000. Para seguir aumentando mi descontento llegó el gol santanderino. Márquez comete falta a Pereira y el gigante Zigic marca de penalti el 1-0.
Imagino que Pep supo que la única solución a tanto desacierto era colocar a la "Pulga". Fresco y con sus ganas de siempre entró Leo a la cancha. No habían pasado ni 5 minutos y ya el partido era otro. Los culés empezaron a apretar los dientes y el Racing a retroceder.
Un remate de Xavi al larguero y ahí estaba el argentino para recoger el rebote e igualar el marcador. A diez para el final, el mismo Leo se consigue un balón y nada más ver cómo controló el balón todo el mundo supo que era gol. Remate cruzado con la pierna menos favorecida del 10 y gol. Golazo. Oportuno, contundente, salvador e histórico. Todos corrieron a celebrarlo con el rosarino. Nuevamente Messi se cubría de gloria en tan sólo media hora sobre el terreno de juego. Luego vinieron las notas más negativas del encuentro. El árbitro Fernández Borbalán expulsó a Márquez y a Piqué y sin embargo, no expulsó a Dani Alves que, en honor a la verdad, se la merecía por una entrada antideportiva a Toni Moral. Esto deja en una situación bastante complicada al Barça pues no podrá contar con los defensores habituales de cara al próximo partido de Copa. Esperemos que Pep de con una buena alternativa a tantas bajas en la zaga. Hasta el próximo partido.
